LA ISLA DE LAS MIL FUENTES

17.05.2020

Reseña:

La isla de las mil fuentes es la primera parte de la conocida como "Bilogía Jamaicana" de Sarah Lark; a pesar de encontrarnos ante una bilogía ambas novelas pueden leerse de forma separada e independiente. Yo, antes de contaros nada, ya os recomiendo que os leáis las dos porque no van a defraudaros, pero... vamos por partes.

Viajaremos al Caribe, a Jamaica, a principios del S.XVIII, donde conoceremos a Nora que, a pesar de llevar una vida acomodada y despreocupada, nos va a sorprender(y, dicho sea de paso, a conquistar por completo), por su sensatez y su pensamiento, muy a contracorriente con el propio de su época. Todos los personajes están bastante bien definidos pero ninguno me ha cautivado tanto como Nora, la indiscutible protagonista de esta historia.

Por otro lado, en cuanto a la trama, hay un poco de Historia, otro poco de aventuras, costumbres de la época y, por supuesto, qué decir tiene que, en toda novela landscape que se precie, hay cabida para el amor. Encontraremos varias historias de amor a lo largo de toda la novela, todas con algo interesante para aportar a la trama y amenizar la lectura.

No obstante, para mí no ha sido esta vez el amor lo que más me ha enganchado, sino la ambientación, muy exótica, y el momento histórico que narra: la sociedad colonial y su abuso de superioridad sobre los nativos, las duras condiciones de vida y de trabajo a las que estos se encontraban sometidos, los castigos desproporcionados que se veían obligados a soportar. La autora nos hará ser partícipes en su lucha por la libertad. A su vez, también me han resultado bastante interesantes los ritos y tradiciones de los esclavos, que trascienden a lo meramente descriptivo, suponiendo una parte fundamental en el desarrollo de los acontecimientos.

A pesar de la extensión de la novela, de más de 600 páginas, la prosa de la autora es sencilla, con abundantes descripciones pero muy bien llevadas que no hacen sino implicarte aún más en la lectura y, por tanto, las páginas pasan, pasan y esta fluye sin más remedio.

No os perdáis La isla de las mil fuentes, como os dije al principio, no va a defraudaros. Es, cuanto menos, una buena forma de viajar, en el espacio y en el tiempo, sin movernos del sofá.